“Compartimos poco”

Miércoles, 10 de Marzo de 2010 Sin comentarios

Los hombres compartimos poco en la vida; nos gobierna una pereza egoísta de negarnos a participar a otros lo que nosotros disfrutamos y muchas veces también lo que padecemos. La naturaleza, misteriosa, sorprendente e impredecible, nos ha hecho compartir en estos últimos días a todos por igual un mismo fenómeno doloroso; de estos episodios, sin embargo, podemos obtener algunas lecciones de utilidad para un mejor cultivo de nuestras vidas.

En el ser humano late incuestionablemente un síntoma de amor que muchas veces mantenemos inculto y con frecuencia atrofiado por las vertiginosas preocupaciones cotidianas; no obstante, cuando el desgarrador peligro de las amenazas inmanejables que nos envía la fuerza de la tierra, es percibido recordándonos que no estamos solos, se despereza esta bondad dormida y comienza a actuar.

En estas horas angustiantes y confusas hemos podido ver esta dimensión humana en todo su esplendor. Los vecinos se han acercado, las personas que por diversos motivos estuvieron distantes, por un momento experimentaron la necesidad  de aproximarse fraternalmente y compartir sus temores, sus esperanzas y sus buenos deseos. Los enconados odios se atenúan, permitiendo que las miradas de ira ahora sean miradas de afecto. Es maravilloso observar las manifestaciones de reconocimiento conque los unos y los otros se comunican; por las tardes se reúnen los vecinos en los jardines y los patios, disponen sus medios para el bien colectivo, sus teléfonos, sus asientos, sus mesas, sus vehículos, sus palabras alentadoras, su agua, sus bienes, sus corazones; más allá se organizan espontáneamente grupos de jóvenes voluntarios, estudiantes,  profesionales y todas las personas de buena voluntad reaccionan con sus mejores virtudes. El lucro cede también sus energías y se presenta más generoso, comprendiendo que todo lo que acumulamos puede sucumbir en un momento sin que quede nada para aquella enigmática posteridad.

Felicito entrañablemente y con modestia cada una de las enseñanzas que de manera urgente parecieran educarnos para una nueva vida común; celebro con admiración que mis semejantes, después de todo, sean más bondadosos que perversos y que la promesa de un mundo mejor no sea solamente una utopía. Lamentablemente es la naturaleza que, son su estela trágica nos parece obligar a costo tan alto a cambiar esta mirada oblicua.

Felicitaciones a todos los que regalan tiempo de sus vidas al bienestar y la calma que necesitamos; a los que ofrecen una porción de lo suyo para ver que crece aquel prójimo que desde mucho tiempo ya era su hermano; a los que se desprenden de sus riquezas materiales y las convierten en espíritu de paz fraterna.

Ya vendrá  el esperado sosiego sobre las calles y los campos lastimados, vendrá  otra vez el cóndor a volar en calma deslizando su mancha gris sobre la nieve;  mengua el nervioso viento de desolación por valles y mesetas; por las playas castigadas viene ya la brisa nueva curando la tristeza y la ausencia; deja de sentirse el rumor de lo que se rompía bajo la bruma; se pone quieta la nerviosa morada y los días que se suceden la levantarán para que no quede de rodillas frente a la adversidad. Las sementeras nuevamente se llenarán de fecundidad para que vivan y se abracen los hombres de esta tierra castigada; poco a poco lo que fue trémulo retoma su equilibrio extraviado y desplegamos el ingenio mágico con el que el amor superará la destrucción.

Todo eso será honrando la memoria inmortal de nuestros queridos ausentes. Felicitaciones.

Categories: Articulos Tags:

Algo no se derrumbó

Lunes, 1 de Marzo de 2010 4 comentarios

Un terremoto es un movimiento de la tierra de gran intensidad. Y esto viene ocurriendo desde que hay memoria y todo nos dice que cada cierto tiempo ocurrirá nuevamente. La tierra tiembla porque es su condición y por eso lo llamamos acontecimientos de la naturaleza. Por eso hubo terremoto, no fue castigo de Dios ni porque alguien se haya portado mal. Nos tembló porque vivimos en la tierra y no en el aire. De la misma manera que alguien se enferma porque está vivo y sano, así sufrimos terremotos porque habitamos este planeta.

Nadie nos ha cambiado las reglas del juego y tenemos que aprender. Todos perdimos cosas. Muchas de ellas queridas y guardadas de tiempo y después del terremoto nos dimos cuenta que a la hora de la verdad no las necesitábamos para vivir. Habrá que aprender a vivir con menos.

El terremoto ha sacado lo mejor y lo peor de la condición humana, al punto que el pillaje ha venido a ser un segundo terremoto. Pero no nos engañemos ha sido minoría.

En medio de escombros y nuevos temblores hay gestos que nos han sorprendido. Alguien facilitó su celular porque el de un desconocido no tiene cobertura, otros ofrecen hospitalidad y alimentos a quien no lo tiene, otro regaló combustible a quien lo necesitaba, un vecino visitó a sus vecinas ancianas que vivían solas, otros lloraron junto a la casa derrumbada de alguien apenas conocido y entonces nos damos cuenta que mucho se ha derrumbado pero no las personas, que lo bueno sigue triunfando y aunque se caigan edificios podemos mantenernos en pie, el amor por la vida y, la certeza de que la existencia tiene sentido no se ha derrumbado.

Saque lo mejor de ud. y no se derrumbe!

Categories: Articulos Tags:

“El colorín se dio vuelta la chaqueta”

Miércoles, 10 de Febrero de 2010 223 comentarios

Uno a uno fueron pasando al estrado los electos ministros de la República de Chile. Después de un abrazo y un apretón de manos, Sebastián Piñera les pasaba una carpeta y colgaba al cuello un pendrive, dándoles de entrada tarea para la casa. Fue en este marco, donde se develó la verdad de los rumores que con fuerza venían circulando durante los días previos al interior de la DC. Con una entrada algo accidentada a causa de un tropiezo que denotaba nerviosismo, hacía su ingreso Jaime Ravinet, mientras era presentado como ministro de Defensa del futuro gobierno.

De esta forma, sellaba el término a su militancia durante 49 años en la Democracia Cristiana, mientras comenzaba a recibir los primeros dardos de sus ex camaradas y las criticas unísonas de la Concertación. “El colorín se dio vuelta la chaqueta” fue la frase que más se leía en Facebook y en Twitter, al tiempo que Ravinet justificaba su decisión señalando que “la Defensa es un asunto de Estado”.

Lo cierto es que “darse vuelta la chaqueta”, “carambolas en el aire”, o “una vuelta de carnero”, es un fenómeno tan antiguo como los ejemplos de personas que a través de la historia han cambiado de bando político o han variado su pensamiento. Sin embargo, la percepción del hecho varía, dependiendo de quienes se ven traicionados y quienes se ven beneficiados. A quienes se cruzan a este lado de la línea les decimos que “vieron la luz”, y a quienes cruzan a la vereda del frente, les decimos que “se han pasado al lado oscuro de la fuerza”. La pregunta que surge entonces es ¿qué está bien y qué está mal, cuando la valoración de un hecho está sujeta a la conveniencia propia?

En las pasadas elecciones, como país fuimos testigos de una agudización de este fenómeno, donde paradójicamente la Alianza y la Concertación necesitaron en segunda vuelta del significativo porcentaje de adherentes que votó por Marcos Enríquez-Ominami. Entonces, los comandos de Piñera y Frei no dudaron un minuto en pedirle a este grupo de electores que se dieran vuelta la chaqueta.

Categories: Articulos Tags:

Apareció el dueño de mi cuerpo

Miércoles, 10 de Febrero de 2010 248 comentarios

El 15 de enero comenzó a regir en Chile, una ley que presume que todos somos donantes de órganos. Remplaza una de abril de 1996 que no lograba su objetivo, pues, aunque una persona manifestaba su voluntad, se inscribía en registros, se lo contaba a todo el mundo pero, en el momento de su muerte prevalecía la voluntad de sus familiares. La práctica era una falta de respeto a los que sí querían donar y un atentado a su última voluntad.

La ley no se mejoró, se promulgó otra que en el procedimiento expresa lo contrario y, pareciera que también puede ser calificada como una falta de respeto a la voluntad y a la libertad de quien no quiere ser donante. No importará lo que diga la familia, toda persona es un donante presunto y se procederá como si el estado fuera el propietario de nuestros órganos.

En realidad la ley expresa la presunción que todo ciudadano mayor de 18 años es donante de órganos. En el caso de los menores deciden sus padres o tutores y, si alguien se niega debe manifestarlo formalmente en el registro civil o al momento de obtener los documentos de conducir. La ley prohíbe todo tipo de comercio al respecto y sanciona extraer los órganos para donación y no realizarla. Especifica claramente el procedimiento médico a seguir, buscando garantizar la dignidad del donante y del receptor. También regula otro tipo de donación la de vivo a vivo, cuando un familiar dona uno de los órganos por ejemplo, un riñón.

Es similar a lo que otros países tienen, aunque son los menos. España, con una ley similar, tiene el mayor número de donantes. Sin embargo, allí la ley es uno de los más de diez elementos involucrados en el proceso. Claramente este tipo de solidaridad no se promueve con leyes, es por convicción y sólo la reflexión y educación pueden lograrlo, será un requisito respetar las posiciones y decisiones contrarias.

En Chile hemos pasado de un extremo al otro y esto no solucionará el problema. Cuando el parlamento discutía la primera ley los Obispos en Chile, exhortaron a los católicos a esta práctica. Ahora nada dijeron pero, la enseñanza prevalece “La donación de órganos, realizada con las debidas condiciones, es una hermosa y moderna expresión de la caridad cristiana. Dignifica a la persona que en su muerte llega a ser apoyo de vida para otro, manifiesta una noble preocupación por el respeto a la vida de los demás, e implica un sentido de comunión con la humanidad. El evangelio proclama que no hay amor más grande que dar la vida por otro” (CECH Nov 1990).

Categories: Articulos Tags:

Dejar la escoba

Lunes, 25 de Enero de 2010 224 comentarios
  • ¿En qué lugar del supermercado están las escobas?
  • ¿Escobas? ¿Qué es eso?

Este diálogo, que puede parecerle sorprendente, no sería raro que en poco tiempo más lo pueda escuchar en alguno de esos grandes supermercados que forman parte de nuestro paisaje cotidiano.

Es que si usted observa con atención, cada vez va siendo más raro encontrar las tradicionales escobas de curagüilla, reemplazadas por una colorida variedad de escobillones de fibra plástica.

Y si las escobas se van batiendo en retirada, no han corrido mejor suerte las antiguas y nobles teteras de aluminio o fierro enlozado, desplazadas ahora por los modernos hervidores eléctricos que, desde su privilegiada posición en la cocina, las miran con desdén. Olvidadas en un oscuro rincón, las pobres se consuelan pensando que algún día, si llegare a faltar la energía eléctrica, recuperarán el terreno perdido.

Otra víctima de la modernidad es el tostador que colocamos sobre la llama del gas para prepararnos unas sabrosas y crujientes tostadas; modernos aparatos eléctricos cumplen la misma función de manera más rápida y eficiente, sin el riesgo de que, por un descuido u olvido, las tostadas se conviertan en carbón.

No le va mejor al noble guatero de goma o plástico, condenado a la jubilación por el calientacamas eléctrico.

La velocidad de los cambios tecnológicos ha alcanzado tal magnitud que casi resulta imposible seguirles los pasos y mantenernos a la par.

La grabadora de cassette tuvo un sólido reinado que se prolongó por cerca de treinta o cuarenta años, pero que concluyó con la introducción de la grabadora digital y de los MP3 y MP4 que cumplen otras funciones aparte de permitir  registrar y reproducir la voz.

En el ámbito de la computación ya nadie se acuerda del diskette en el que podíamos almacenar archivos de textos e imágenes. El pendrive también lo condenó al olvido.

De esta manera, casi sin darnos cuenta, la modernidad se ha ido instalando en nuestra vida, a partir del momento en que hemos decidido dejar la escoba.

Categories: Articulos Tags:

“!Hay que ser localistas!”

Lunes, 11 de Enero de 2010 4,643 comentarios
La frase suena bien, siempre y cuando no sea un gasto. Así lo debo desprender de la decisión que adoptaron los ejecutivos de TVU CHILLÁN, canal 4 de VTR, quienes determinaron cesar en sus funciones a todo el equipo de profesionales que desarrollaba la señal local de esta estación televisiva, quedando relegado a la transmisión de espacios de producción externa, debidamente contratados y también de lo que llega desde Concepción que desde un tiempo a la fecha ocupaba casi el 85 % de la parrilla programática.La noticia no es nueva , pero si es preocupante. Una vez más la televisión local sufre una perdida importante. Hace años fue IPROCH TV , que por negligencia universitaria no pudo mantenerse al aire, siendo absorbida por RTU, hoy Chilevisión. Para nada importó la calidad de un Norman Ahumanda, Domingo Díaz , Gilda Henrríquez, quienes mostraron que se podía hacer televisión de calidad con pocos recursos.

Otra experiencia fue la de Sur Televisión, hoy Canal 21, que con más recursos mostró la energía de la juventud, pero con el paso del tiempo sucumbió por la incapacidad de sus directivos y nula ingerencia de sus propietarios. Hoy está relegada a una simple  reproductora de programas pre-grabados y debidamente pagados. Ahí hubo una apuesta de noticias, pero esta también murió con la llegada del nuevo año.

Cuento aparte es la señal de VTR, en su canal propio, señal 13, en  que solo se ve la oferta programática de la empresa de cable y que en horario atípico, 17 horas ofrece noticias, que hay que decir son en su mayoría de la jornada anterior, con una casera edición, como indicando la premura para llenar el tiempo contratado.

Vale la pena reflexionar, sobre este fenómeno que, como dije no es nuevo y que no es tan solo de la televisión, sobre las radios y diarios, podríamos tener varios ejemplos que traer a colación, que daría para varios comentarios.

Finalmente , hay que señalar que resulta paradójico, que cada vez más la gente dice preferir lo local, las ofertas existentes no resisten la presión económica que trae consigo, la producción  de los citados espacios. Es decir la audiencia que se dicen tiene, no se transforman en avisaje y por ende en dinero

Ahora, tanto propietarios, como trabajadores profesionales audiovisuales están a la espera de la que será la implementación de la Televisión Digital y las leyes que garantizarían recursos concursables, para potenciar nuestras alicaídas, señales locales.

Ojalá esa sea una solución y no de pie para pensar que el problema esta más allá de los que producen, haciendo realidad el refrán que dice que “Dios da muchas veces sombrero a quien no tiene cabeza”

Categories: Articulos Tags:

Aprovechemos el tiempo

Lunes, 4 de Enero de 2010 18 comentarios

Imagino que muchos coincidirán en afirmar que uno de los bienes más escasos en nuestros días es el “tiempo”. Ya no lo tenemos porque corremos de un lado a otro. Salimos a la calle y vemos como la gente va apurada. Y este apuro exterior se vive también interiormente. Uno está haciendo algo y ya está pensando en lo que tiene que hacer después. Y todo esto vivido en una gran contradicción: Por una parte, anhelamos estar tranquilos, sin ninguna presión ni apuro. Pero, por otra parte, una vez que estamos tranquilos, no sabemos que hacer con el “no hacer”. Anhelamos la paz, pero nos hemos acostumbrados a vivir corriendo.

En este sentido, las vacaciones son un gran regalo. Tenemos tiempo, pero ¿tiempo para qué? Justamente para hacer cosas distintas que nos sacan de la cotidianidad y nos permitan disfrutar del temido silencio y las buenas y profundas conversaciones con nuestros seres queridos más cercanos; permitirnos ciertos “desórdenes y espontaneidades” pocos comunes en nosotros. Esto sana profundamente nuestra alma y nos abre al encuentro gratuito con los demás. Por eso, en vacaciones, la tarea es vivir y convivir y esto nos permite recuperar la calidad de la convivencia con los demás, especialmente con los miembros de nuestra familia. Es el tiempo de estar y amar, es el tiempo de contemplar y re-encontrarse con el sentido del por qué se trabaja, o, mejor dicho, por quiénes se trabaja y se esfuerza uno en la vida.

En esta perspectiva, el hacer de las vacaciones un trabajo bajo presión es una tragedia. No poder tener vacaciones es una crueldad. Perder la ocasión de recuperar el tiempo con los seres más queridos es incomprensible. Pensar en gastar grandes cantidades de dinero para tomar vacaciones es despreciar la oportunidad de volver a lo gratuito donde el gozo de las relaciones personales, el convivir, resulta más importante que comprar el cariño del otro.

Las vacaciones no es un “perder” tiempo, no es sólo para recobrar energías y seguir trabajando porque “no somos máquinas”. Más bien, las vacaciones nos ayudan a disfrutar de la vida junto a aquellos que Dios ha puesto a nuestro lado y, para disfrutar, hasta la manguera de nuestro hogar nos puede servir en estos días de inmenso calor chillanejo.

Categories: Articulos Tags:

1 Enero ¡De qué año me hablan!

Lunes, 28 de Diciembre de 2009 4 comentarios

El 1 de enero el saludo más frecuente es ¡Feliz y próspero año nuevo, que se te cumplan todos tus deseos!

¿De verdad comienza un nuevo año? Parece que hay más de una opinión, no  todo el mundo  fija los días de una misma manera. Nuestro año es el gregoriano y dura aproximadamente, pues para esto no somos muy científicos, una vuelta completa de la tierra al sol. Es más exacto el año sideral, pero también está el año lunar, el budista, el chino, el judío y otros tantos más. Los católicos tenemos el año litúrgico y, en lo civil está el año judicial, el tributario, el comercial y el escolar. La fecha de cambio o primer día, de uno y otro varía.

Por si fuera poco a cada año se le ha nominado de una manera especial. La ONU nos ha sorprendido con más de una convocatoria, hemos tenido desde  el año del delfín, de la papa  y del agua. El 2010 será el de acercamiento de las culturas y de la biodiversidad biológica. Este último se prolongará el 2011 en el año del bosque.

Medir con exactitud el tiempo y definir cuando inicia lo nuevo no parece ser la especialidad del actual desarrollo humano. Sin embargo, necesitamos mirar hacia atrás y hacia adelante. Por eso cada uno mira su vida  recién pasada y se abre al tiempo que  viene.

Cada día es diferente y una mínima contemplación nos evidencia que el tiempo ha vencido la rutina. Un año es una medida que también se aplica sobre nosotros. Hace un año atrás comenzamos un tiempo que nos trajo sorpresas, novedades, acontecimientos esperados y muchos  otros inimaginables. Hoy estamos de cara a un saludo del todo convencional  pero al mismo tiempo profundo y verdadero.

El año no es sólo los procesos del sol y de la luna, es nuestra vida. Lo que hemos vivido, lo aprendido y lo perdido. Valoramos nuestros años por la experiencia vividas de aciertos y desaciertos, logros y errores. El año qué pasó lo recuperamos en el recuerdo y en lo aprendido pero, se fue y próximas oportunidades vendrán en el que viene.

La conciencia de nuestra existencia se da en el tiempo. Por eso para familiares, seres amados, amigos y al mundo entero deseamos lo mejor en el tiempo que viene. Que sea bueno y que, verdaderamente tengan un año marcado por la felicidad. Este año no será ni del sol ni de la luna que sea tu año, que lo vivas y, ¡que seas feliz!

¡Feliz año nuevo!

Categories: Articulos Tags:

La Navidad, un acontecimiento esperanzador

Miércoles, 23 de Diciembre de 2009 6 comentarios

¡Es increíble!… siempre que llega la Navidad nos entran ganas de ser mejores, es como si despertara el niño que duerme en cada uno y nos ponemos a soñar. Todo podría empezar de nuevo, todo podría ser distinto, todo tendría que mejorar porque el Hijo de Dios ha nacido.

Desafortunadamente el mundo no se percató, no se dio cuenta de este gran acontecimiento ni de este gran Don porque sucedió de una manera muy humana. Dios se empeñó en ser uno de tantos, teniendo ascendencia real, y aún divina, nació como uno de tantos. Esto nos desconcierta, nos saca de nuestra lógica humana, ya que el actuar de Dios se basa siempre en el amor. Por eso Él, siendo de condición divina, se despojó de su rango para compartir nuestra condición humana: lo esperaban como rico y nació en la pobreza; esperaban un guerrero y sus armas fueron el perdón y la paz y su gran revolución se hizo por medio del amor.

Dios se hizo hombre para que aquel que vive en tinieblas pueda vivir en la luz; aquel que vive en pecado se levante y experimente la misericordia del Señor; aquel que se siente solo y abatido, sepa que tiene a alguien a su lado; aquel que sufre y llora, tenga consuelo; aquel que pasa por la injusticia y la violencia, experimente la paz.

Si para esto ha venido el Señor podemos decir entonces que todos los días nace en aquellos corazones que se abren para recibirlo como si fueran unos verdaderos pesebres, dando así gloria a Dios con sus obras y esforzándose por mantener la paz. En aquellos hogares que son comunidades de vida y amor donde todos se esfuerzan por comprenderse y amarse. En aquellas personas que en los campos, en los colegios, en las oficinas, etc. van cumpliendo con su labor cotidiana sin egoísmos ni envidias, solo pensando que con su trabajo contribuyen al bienestar de todos.

Entonces si todos los días nace el Señor, no tenemos que esperar que llegue Diciembre para darle un abrazo a nuestros padres, a nuestros hermanos o a nuestros amigos y desearles que la paz y el amor de Dios habiten en sus corazones; siempre debemos estar dispuestos a perdonar y acoger a todos nuestros hermanos sin esperar todo un año para dar un abrazo y perdonarnos, ni para compartir lo que tenemos con quien realmente lo necesita.

No cabe duda, la Navidad es un acontecimiento esperanzador que nos invita a ser para los demás mensajes vivientes de amor, justicia, paz y esperanza en cada momento de la vida. Esta es la mejor manera de vivir la Navidad… Y usted ¿cómo la vivirá? La puede vivir un solo día al año o todos los días del año…¡La decisión es suya!

Categories: Articulos Tags:

Ni tanto ni tan poco

Lunes, 21 de Diciembre de 2009 1 comeent

Uno de los temas recurrentes en el debate público del último tiempo, acentuado por la campaña presidencial, ha girado en torno a la relación Estado – Mercado en el manejo de la economía.

Es verdad que la crisis financiera, que afectó prácticamente a todos los países, obligó a una fuerte intervención de los gobiernos para salvar de la debacle a bancos y otras instituciones financieras; esto derivó en un duro cuestionamiento a quienes predican y practican el libre mercado a ultranza y limitan al extremo el rol del Estado en la economía.

En Chile el candidato oficialista, Eduardo Frei, y el abanderado de la izquierda extraparlamentaria, Jorge Arrate, fueron quienes con mayor fuerza  reivindicaron el papel del Estado en la gestión económica y señalaron que, de resultar favorecidos con el voto popular en las urnas, procurarían introducir las reformas que sean necesarias a fin de restablecerlo.

A la luz de las experiencias vividas en el país durante el siglo pasado, cuando el Estado era el principal gestor de la Economía y, por ende, cada gobierno que se sucedía en el ejercicio del poder, hacía y deshacía en esta materia, conviene tomar una prudente distancia.

En otras palabras, ni tanto ni tan poco; es decir no al Estado que cree saberlo todo y quiere hacerlo todo, ahogando la iniciativa de los ciudadanos, como aquellos padres sobre protectores que anulan la iniciativa y creatividad de sus hijos. Pero también, no al libre mercado sin control ni regulaciones que dejan todo librado a la oferta y la demanda.

El desarrollo sustentable descansa en un sano equilibrio entre la fuerza del Estado y la del Mercado; fue novedoso en este sentido escuchar en una charla a Osvaldo Andrade, ex ministro del Trabajo,  elegido  diputado por un distrito de la Región Metropolitana, mostrarse favorable a la fórmula: más y mejor Estado, más y mejor Mercado.

A vía de ejemplo, ante la colusión de las tres grandes cadenas de farmacias del país para fijar precios a los medicamentos, hubo quienes inmediatamente plantearon la idea de que se creara una red de farmacias estatales que pudiera competir con precios más baratos para obligar a la competencia a rebajar los suyos.

No obstante, habida cuenta de experiencias en otras áreas, como Ferrocarriles del Estado, surge la legítima duda, si tal red funcionaría de manera eficiente para cumplir con su objetivo y no se transformaría en una caja pagadora de servicios políticos; en coto cerrado de un determinado partido de la coalición que esté en el Gobierno, donde sus militantes encuentren una “pega”.

Categories: Articulos Tags: